A tener en cuenta antes de entregar un teléfono a nuestros hijos

En estos momentos hay unos padres que se están preguntando si su hijo está listo para tener un teléfono móvil o Smartphone.

Muchos niños regresarán a la escuela después de las vacaciones, de las fiestas de Navidad o cumpleaños con sus nuevos teléfonos. La mayoría de ellos no tienen instalado el control parental y sin haber consensuado con sus padres unas pautas de uso básicas.

Como resultado, aumentan los incidentes de acoso, depresión y sextorsión o extorsión sexual. Si bien un teléfono móvil puede ser un gran regalo con muchas oportunidades educativas y de entretenimiento, también es verdad que abre a nuestros hijos las puertas a un mundo para el cual quizás no estén preparados.

Entregar un teléfono móvil, hoy en día es un paso vital, y aunque parezca un simple objeto supone un nuevo paso en la relación con nuestros hijos, en el que no hay vuelta atrás. Por lo tanto, antes de entregar un teléfono a nuestros hijos debemos preguntarnos varias cosas.

¿Mi hijo o mi hija necesita un teléfono?

Saber por qué  su hijo quiere un teléfono le dará una idea de su motivo real para querer un teléfono móvil.

¿Es porque quieren usar cierta aplicación que usan sus amigos? Si esta es la razón, averigüe de qué aplicación se trata y vea si es apropiada para la edad de su hijo; no vaya a regalarle un teléfono por la misma razón que luego le vaya a prohibir su uso.

Si están pidiendo un teléfono, porque todos los otros niños tienen uno, plantéese si en realidad se lo está diciendo para chantajearlo emocionalmente.

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¿He hablado con mi hijo sobre el porno?

Si cree que su hijo es demasiado pequeño para esta conversación, entonces no está listo para un teléfono.

Internet ha facilitado el acceso a la pornografía. Un informe realizado en EE.UU. sugiere que ya hay niños de hasta 8 años que han admitido ser adictos a la pornografía en Internet. Este mismo estudio ha establecido vínculos entre ver pornografía en línea y problemas que incluyen el aislamiento social, malas notas en la escuela y problemas de comportamiento.  

Si le va a dar a su hijo un teléfono móvil, debe estar preparado para que en algún momento probablemente tropiece con sitios web pornográficos, incluso cuando tiene activado el control parental. El contenido inapropiado siempre encuentra una manera de infiltrase en el contenido aparentemente apropiado.

Y sobre el acoso cibernético… ¿He hablado con él o con ella?

Es muy importante que los padres tengan una conversación con sus hijos sobre el acoso cibernético y lo perjudicial que es para aquella persona que lo sufre.

En esta línea, se debe hablar con nuestros hijos sobre el suicidio y hacerles saber qué les queremos mucho y, pase lo que pase, siempre estaremos ahí para ayudarles, es importante que sepan que pueden contar con nuestro apoyo.

Los suicidios en adolescentes se han incrementado considerablemente en la última década, en muchos casos como consecuencia del ciberacoso.

Son cada vez más los niños y niñas que tienen problemas de salud mental, y tal vez debamos plantearnos sí entregar un teléfono a nuestros hijos no acrecentará esta situación. Por lo tanto, es muy importante hablar con ellos y si cree que su hijo no está listo para mantener una conversación sobre estos temas, su hijo no está preparado para tener un teléfono.

El sexting, los depredadores sexuales y la sextorsión o extorsión sexual

Es muy importante hacer saber a nuestros hijos que cuando navegan por Internet, igual que en la calle no hablan con desconocidos, no deben hacerlo a través de la red porque en ella navega mucha gente que no es quien dice ser.

Son muchos los depredadores que navegan a sus anchas por las redes sociales haciéndose pasar por adolescentes, y para acercarse a sus hijos suelen utilizar técnicas de felicitación y halago que los hace sentirse especiales y diferentes.

Una vez establecida la confianza, los depredadores suelen manipular a los niños o niñas para que les hagan llegar fotos desnudas de sí mismos. Cuando tienen estas imágenes en poder es cuándo comienzan las amenazas de hacerlas públicas si no les entregan más imágenes, entrando en un círculo vicioso que solo se puede romper o prevenir sí nuestro hijo tiene la suficiente confianza para hacérnoslo saber.

Según un informe publicado en la Gran Bretaña uno de cada cinco menores de entre 10 y 17 años han afirmado haber recibido alguna solicitud sexual no deseada en línea, desde comentarios sexuales hasta invitaciones para conocerse en persona.

Esto no es algo que ocurra en la tele o en los medios de comunicación, es algo diario que antes o después llegará al teléfono inteligente de sus hijos, por ello es muy importante tomar medidas de precaución, informarles claramente de lo que puede ocurrirle, por ejemplo mostrándoles artículos de prensa o vídeos de cómo actúan los depredadores sexuales con los niños. Tal vez para usted tener esta conversación con sus hijos pueda resultarle incómodo pero si quieres poner en sus manos un Smartphone es prácticamente imprescindible que la tenga.

Instalar el control parental

Sí ha decidido monitorizar a su hijo y es lo suficientemente mayor para comprenderlo, explíquele por qué lo hace, y que el propósito no es espiarlo, sino protegerlo de los peligros a los que se puede enfrentar.

Para realizar esta acción existen numerosas aplicaciones que le permitirán saber que ve su hijo en Internet, controlar el tiempo te utiliza el teléfono móvil o saber en todo momento dónde está.

El contrato telefónico entre padres e hijos

Una opción que podemos plantearle a nuestros hijos es la firma de un contrato telefónico que puede ayudarles a comprender las reglas que conlleva tener teléfono móvil y se deshace responsables sí rompen alguna de las reglas incluidas en el mismo.

Es recomendable que el contrato se ha escrito y acordado por ambas partes, de cualquier forma, a modo de guía, aquí os dejamos un ejemplo de contrato propuesto por la Policía Nacional.

Principalmente este contrato debe incluir:

  • Reglas de tiempo de pantalla, por ejemplo cuántas horas al día se permiten y las horas concretas en las que se puede utilizar.
  • No se puede utilizar el teléfono durante las horas de comida.
  • Tipo de aplicaciones que se pueden descargar.

Puede ser muy cómodo descargarse una plantilla del contrato y rellenar los nombres, pero será mucho más efectivo si se sienta con sus hijos y trabajan el contrato de forma conjunta. Esto ayudará a los niños a comprender la importancia del concreto y lo que se requiere de ellos.

¿He hablado con mi hijo sobre las reglas básicas de seguridad en Internet?

Es posible que a pesar de que hablemos mucho con nuestros hijos se nos pase algo o nuestro hijo sea engañado de alguna forma en línea. Sin embargo, es importante hablar sobre todo de lo que pueden o no hacer en línea.

Tal vez le cueste limitar las acciones de su hijo, porque le gusta que aprenda de su propia experiencia, pero para su tranquilidad y la seguridad de su hijo hay unos cuantos NO qué debe de decirle:

  • NO hablé con extraños en línea, independientemente de que sea a través de las redes sociales, juegos o aplicaciones, aunque creamos tener imágenes aparentemente reales suyas.
  • NO hay que compartir información privada de ningún tipo: nombres, dirección, nombres de amigos, centro escolar, número de teléfono, contraseñas, etcétera.
  • NO publicar nada ofensivo o que pueda dañar a terceros.

Mi hijo está preparado para las redes sociales

No es recomendable qué un menor de 12-13 años esté en ninguna red social, incluida por supuesto WhatsApp aunque muchos padres no la consideran una red social, de hecho la mayoría de las redes están limitadas a los 16 años aunque el control existente para impedirlo es fácilmente esquivable.

¡¡¡Ahora tengo más dudas!!!

Es difícil decir a qué edad debe un niño tener un teléfono móvil, son los padres los que deben valorar la responsabilidad y madurez de sus hijos, para ello siempre deben ser conscientes del riesgo que existe cuando están en conectados a la red. Por ello debemos preparar a nuestros hijos para entrar en el mundo en línea, guiándolos aconsejando los y supervisando lo que hacen.

Podemos intentar mantenerlos al margen, pero es prácticamente imposible proteger totalmente a nuestros hijos, tanto cuando están en la calle como cuando están en línea, pero está en nuestras manos educarlos y prevenirles sobre el mundo que se van a encontrar en la calle y en la red. Como todo en esta vida, tiene una cara buena y una mala, ayudémosles a sacarle el máximo partido a la buena y esquivar la mala.

Si lo que necesita es estar en contacto con sus hijos plantee la opción de comprar un teléfono tradicional para realizar y recibir llamadas, cómo los que utilizamos no hace muchos años y de los cuales hay muchos modelos en el mercado.