El acceso a Internet según la edad

Para los padres, Internet puede ser tanto una maldición como una bendición. Ya sea porque le preocupe la cantidad de tiempo que pasa frente a la pantalla su hijo pequeño o cómo supervisar la actividad en línea de su hijo adolescente, estas recomendaciones le facilitaran unas claves que le ayudaran controlar la navegación de sus hijos de por Internet.

Bebes de 0 a 2 años

En esta etapa de la vida hay que limitar todo lo posible el acceso a Internet. De hecho, la Academia Estadounidense de Pediatría no recomienda ningún tiempo de pantalla para niños menores de dos años. Es más importante estimular la mente de nuestros hijos como conversación, música, lectura o juegos manuales.

Esto puede parecer sorprendente, teniendo en cuenta la cantidad de aplicaciones diseñadas para bebés y la creciente cantidad de entretenimiento dirigido a niños pequeños. Sin embargo, los programas y aplicaciones comercializados como educativos se han desacreditado en los últimos años, ya que no son efectivos para el aprendizaje infantil.

Por supuesto, el aislamiento completo de las pantallas es imposible con la cantidad de tiempo que los adultos pasan en los teléfonos y la cantidad de pantallas visibles en todas partes. Sin duda, los bebés comenzarán a reconocer la influencia de las pantallas a su alrededor, pero su bebé se beneficiará más si le explica estas curiosidades en lugar de darle tiempo a solas con una pantalla.

En lugar de quitar el teléfono inteligente de la mano de su bebé cuando comience a desplazarse por las fotos, trate de mantenerse positivo. Diga algo como “¡Mira, estás haciendo que las imágenes se muevan con tu dedo como yo!” y reemplácelo por una distracción adaptada a su edad.

Los primeros dos años de la vida de un niño pueden ser desafiantes. Estos meses y años críticos deben dedicarse a las necesidades de su hijo, en lugar de una pantalla de móvil.

Niños pequeños: 2-5 años

Aunque su hijo se involucrará más en las actividades cotidianas, cuando los niños son pequeños se debe limitar el acceso a Internet todo lo posible, y en cualquier caso este debe ser compartido e interactivo.

Establecer estas limitaciones puede ser difícil si está acostumbrado a pasar horas en su teléfono móvil u otros dispositivos a diario. Es natural llenar el horario de su hijo con el mismo entretenimiento, pero trate de usar alternativas en su lugar.

La Academia Estadounidense de Pediatría recomienda que los niños pequeños no pasen más de dos horas de tiempo de pantalla al día (telefoneo, televisión, ordenador, etc.).  Estos años cognitivos son cruciales para el desarrollo y la interacción del cerebro, y décadas de estudios, sobre los efectos del tiempo de pantalla excesivo,  muestran que la sobreexposición a las pantallas puede conducir a la obesidad, el bajo rendimiento en la escuela, la interrupción del sueño y la disminución de la capacidad de atención.

Si bien los dispositivos inteligentes pueden parecer una gran distracción para su niño, y una forma de tener un momento de paz, es importante no dejar que las pantallas se conviertan en niñeras. Si su hijo está interesado en un juego o aplicación específicos, esté presente e involucrado en su interacción.

Niños de entre 6 y 12 años

Esta es una gran edad para introducir a su hijo en Internet, ya que probablemente habrá supervisado el aprendizaje digital en la escuela. Con esta mayor exposición a Internet, eduque a sus hijos sobre la correctamente del como se debe actuar cuando se está en línea y los diversos peligros de la web.

Como padre o madre, una preocupación principal para su hijo en Internet es el acoso cibernético. Incluso los niños que no lo harían en persona a veces se sienten más cómodos haciendo comentarios duros sobre los demás cuando están detrás de la pantalla de un ordenador o teléfono. Este tipo de comportamiento puede comenzar tan pronto como los niños obtengan un teléfono o cuentas de redes sociales. Puede parecer pronto para preocuparse por el acoso cibernético, pero a partir de los seis años muchos niños y niñas tienen sus propios teléfonos y, por lo tanto, acceso a Internet.

Según el Centro de Investigación de Ciberacoso, un promedio del 27 por ciento de los niños han sido acosados ​​cibernéticamente. Sin embargo, NoBullying.com afirma que solo el 10 por ciento de los niños informan de estos incidentes a sus padres. A medida que sus hijos comiencen a usar teléfonos inteligentes o redes sociales, es muy importante enséñeles a tratar a los demás con respeto y a informar de cualquier mensaje hiriente o inapropiado.

Los depredadores son otra preocupación para los padres, desde el momento en el cual los hijos tienen acceso a Internet. Pueden usar las redes sociales para averiguar los intereses de los niños, los lugares de residencia, las escuelas y lugares específicos. A menudo, estas personas se harán pasar por niños en las redes sociales de igual edad o aproximada en un intento de conectarse con otros niños, así que es imprescindible informarles que se comuniquen solo con personas que hayan conocido en persona, y por su puesto sean de confianza y los padres conozcan o puedan conocer.

Adolescentes de 13 a 18 años

A esta edad, el acceso a Internet es casi una necesidad social, pero aún debe jugar un papel en la seguridad en línea de su hijo adolescente. Este es un momento apropiado para darle a su hijo un teléfono con acceso a Internet y educarlo sobre los peligros del robo de identidad y el contenido inapropiado.

A medida que los adolescentes obtienen trabajo y cuentas bancarias, pueden volverse extremadamente vulnerables al robo en línea y al fraude crediticio. Aunque muchos adolescentes no están preocupados por el robo de identidad, todavía están en riesgo. Asegúrese de que su hijo sepa que no debe dar su número DNI , dirección o la información de su tarjeta de débito.

Otra dificultad con los adolescentes es el papel que juega el acceso a Internet en las relaciones de pareja. El envío de mensajes de texto y otros mensajes inapropiados pueden provocar un ciberacoso devastador, especialmente a medida que terminan las relaciones. Asegúrese de que sus hijos comprendan los riesgos de compartir fotos e información personal con sus compañeros.

Según un estudio, los padres vigilan más de cerca el uso de los adolescentes más jóvenes en la web, pero es importante no descuidar el comportamiento en línea de su adolescente mayor. Si elige mirar historiales web o instalar programas de control parental háblelo previamente con su hijo o hija, haciéndole ver que no es para controlarlo sino por su seguridad. Con un aviso, es menos probable que sienta que su confianza ha sido traicionada y puede ser más cauteloso en línea.

Independientemente de la edad de su hijo, tenga la seguridad de que tiene todas las herramientas que necesita para crear un entorno seguro y saludable en línea para ellos.