El juego y las apuestas se normalizan como diversi贸n juvenil

Apostar, buscar los pron贸sticos de las apuestas deportivas y compartir experiencias en los foros de apuestas se ha convertido en parte del ocio del ocio juvenil.

  • Las p茅rdidas econ贸micas derivadas del juego, en su mayor铆a apuestas deportivas, son consideradas por los j贸venes como 鈥渦n gasto de ocio m谩s鈥.
  • Los y las j贸venes espa帽oles de 18 a 24 a帽os afirman que comienzan jugando con dinero de forma presencial ya que las casas de apuestas y salones de juego se han convertido en un punto de encuentro juvenil. Pero tras los inicios en las salas es el juego online el que contribuye a la consolidaci贸n de los h谩bitos.
  • Entre los y las j贸venes goza de cierto estatus aquel que 鈥渟abe鈥 apostar, que domina las habilidades necesarias para tener 茅xito en las apuestas deportivas o en los juegos de cartas.
  • La investigaci贸n 鈥淛贸venes, juegos de azar y apuestas鈥 analiza las percepciones de los y las j贸venes espa帽olas de 18 a 24 a帽os sobre los juegos de azar y las apuestas con dinero, tanto online como de manera presencial.

Jugar y apostar dinero real es una conducta plenamente integrada en el ocio de los j贸venes espa帽oles de 18 a 24 a帽os. Una opci贸n de ocio y entretenimiento que incluso sustituye a otras como el cine. Lo hacen en grupo y aunque se trata de un comportamiento eminentemente masculino, ellas comienzan a hacerlo por imitaci贸n.

No perciben ning煤n tipo de riesgo en esta conducta, que confiesan haber iniciado cuando eran menores, y adem谩s consideran las p茅rdidas derivadas del juego como 鈥渦n gasto de ocio m谩s鈥.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio J贸venes, juegos de azar y apuestas鈥, una investigaci贸n realizada por el Centro Reina Sof铆a sobre Adolescencia de Fad, gracias al apoyo de la delegaci贸n de Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

La investigaci贸n analiza las percepciones de los y las j贸venes espa帽olas de 18 a 24 a帽os sobre los juegos de azar y las apuestas con dinero, tanto online como de manera presencial.  Los resultados de la investigaci贸n se han obtenido a trav茅s de diversos grupos de discusi贸n en los que han participado j贸venes de 18 a 24 a帽os y expertos.

Han asistido a la presentaci贸n la delegada para el Plan Nacional sobre Drogas, Azucena Mart铆; y la directora general de Fad, Beatriz Martin Padura. Los datos han sido presentados por la directora t茅cnica de Fad, Eulalia Alemany.

Jugar y apostar con dinero ya forma parte del ocio juvenil normalizado02

EL JUEGO, COMPORTAMIENTO DE OCIO INTEGRADO Y NORMALIZADO

鈥淭odo el mundo juega y apuesta鈥, esta parece ser una de las principales percepciones de las y los j贸venes espa帽oles de 18 a 24 a帽os respecto a los juegos de azar y las apuestas con dinero. Y lo hacen porque no existe ning煤n tipo de conciencia de que jugar pueda suponer un problema, dado que en los entornos familiares est谩 naturalizado el juego ocasional o habitual de determinados juegos 鈥渢radicionales鈥 (loter铆as, quinielas, bingo). Consideran adem谩s que es algo 鈥減asajero鈥, propio de una edad.

Esta visi贸n despreocupada contrasta con la visi贸n de los expertos que detectan que con el aumento de personas j贸venes que juegan tambi茅n ha aumentado el n煤mero de j贸venes con problemas derivados del juego. Y aunque para muchos expertos a煤n no pueda considerarse una alarma social o sanitaria, s铆 se considera un problema creciente que es necesario abordar.

El aumento y normalizaci贸n de esta pr谩ctica se ha confirmado en la Encuesta sobre Uso de Drogas en Ense帽anzas Secundarias en Espa帽a (ESTUDES) -recientemente publicada por la delegaci贸n del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas- en la que se confirma que en dos a帽os 鈥揹esde 2016 a 2018- han aumentado casi cuatro puntos porcentuales el n煤mero de j贸venes entre 14 y 18 a帽os que han jugado con dinero online y casi diez puntos quienes lo han hecho presencialmente.

Concretamente, se ha pasado de 2 a 3 de cada diez chicos adolescentes que han apostado en juegos offline (21,6% en 2016 y 29,7% en 2018) y de ser el 5,4% al 15,3% de las chicas de 14 a 18 a帽os. En cuanto a las apuestas deportivas, el p贸ker y otros tipos de juegos que se realizan en l铆nea, ha aumentado de 10,2% a 17,4% el n煤mero de chicos y de 2,5% a 3,6% el de chicas. 

Aunque las y los j贸venes s铆 perciben algunos riesgos y problemas asociados al juego, estos se centran en la p茅rdida de dinero y, en menor medida, en la p茅rdida de tiempo. Siempre y cuando 鈥渟e cumpla鈥 con las obligaciones familiares y escolares, no se juzga el h谩bito de juego con dinero como algo patol贸gico, sino como una pr谩ctica que engancha y que tambi茅n divierte, que puede llegar a no ser buena, pero que no es nociva en s铆 misma.

JUEGO PRESENCIAL VS JUEGO ONLINE

Los y las j贸venes espa帽oles de 18 a 24 a帽os afirman que comienzan jugando con dinero de forma presencial ya que las casas de apuestas y salones de juego se han convertido en un punto de encuentro juvenil.

Pero tras los inicios en las salas de juego, se afirma que el juego online contribuye a la consolidaci贸n de los h谩bitos. Este tipo de juego suele ser aceptado por los j贸venes de manera natural porque responde a la 鈥渘aturaleza propia del tiempo y de la juventud鈥: frente a la especializaci贸n adulta en determinados juegos, se asume que el juego online implica opciones variadas, multitasking, un nuevo lenguaje, nuevas habilidades, etc.  que son propias de los j贸venes.

Las ventajas que los y las j贸venes perciben del juego online tienen que ver con el anonimato; con la posibilidad de jugar cuando y donde sea sin restricciones. Y su pr谩ctica no es tan social sino que tiene que ver con la obtenci贸n de un beneficio inmediato y r谩pido.

Para los expertos el juego online presenta unos riesgos diferentes. Por un parte, es m谩s dif铆cil el control del gasto al tener generalmente una tarjeta bancaria asociada; es m谩s dif铆cil controlar el tiempo de juego ya que existe una total libertad; y, por 煤ltimo, es m谩s dif铆cil controlar el acceso de menores.

APUESTAS DEPORTIVAS Y CARTAS: 鈥淪ABER JUGAR鈥 Y LA FANTAS脥A DE LA PROFESIONALIZACI脫N

No todos los juegos y/o apuestas son considerados de la misma forma por los y las j贸venes. Un 鈥渓ugar privilegiado鈥 ocupan las apuestas deportivas y los juegos de cartas.

En torno a estas dos actividades se ha generado entre los m谩s j贸venes un imaginario que procura un escenario distinto respecto a otros juegos: la diferenciaci贸n entre apuestas de 鈥渟aber鈥 y apuestas de fortuna o 鈥減uro azar鈥. En apuestas deportivas se valora el conocimiento del campeonato, de los equipos, del deporte, manejo de estad铆sticas y datos especializados. Y en los juegos de cartas la rapidez mental, frialdad, capacidad de c谩lculo, confianza, astucia, inteligencia.

El convencimiento en torno a la necesidad de saber jugar genera una percepci贸n (y autopercepci贸n) diferencial positiva de quienes juegan a estos juegos frente a juegos a los que 鈥渃ualquiera puede ganar鈥. Ese 鈥渃onocimiento鈥 y habilidad act煤an como reforzador social.

Es decir, en cierta forma, se convierte en modelo y/o l铆der del grupo aquel que 鈥渟abe鈥 apostar, que domina las habilidades necesarias para tener 茅xito en las apuestas deportivas o en los juegos de cartas.

En este sentido tambi茅n opera un destacado componente de g茅nero, que tiende a asumir que el juego (m谩s a煤n el especializado) es un 鈥渕undo de hombres鈥, que saben m谩s y se manejan mejor en 茅l. Ante esto, no pocas mujeres asumen la 鈥渄esventaja鈥.

En el mundo de las apuestas deportivas, los tipsters (apostadores profesionales) se constituyen en aut茅nticos referentes. Ellos son la figura visible de un universo en el que la profesionalizaci贸n se constituye en una meta muy concreta, que si bien no es el objetivo de muchas de las personas que juegan, s铆 propicia que se consoliden objetivos y fantas铆as intermedias, que alimentan el juego: pretensi贸n de sacarse un 鈥渟obresueldo鈥, establecimiento de referentes cercanos al 鈥渏uego profesional鈥, que resultan atractivos.

PUBLICIDAD Y REGULACI脫N

Los y las j贸venes espa帽olas perciben que, en general, la publicidad relacionada con el juego es un 鈥渂ombardeo鈥. Llega por m煤ltiples canales, de forma continua y sin necesidad de acudir a ella: redes sociales, prensa, tv, etc.

Y tanto ellos como ellas asumen que son el objetivo prioritario de la publicidad, el sector poblacional al que m谩s quieren llegar.

Desde los expertos se pone atenci贸n en c贸mo dicha publicidad extralimita sus espacios de aparici贸n, propiciando una sobreexposici贸n y cierta sensaci贸n 鈥渁brumadora鈥. Y se帽alan el riesgo de que las principales estrategias publicitarias del sector se centren en contenidos fantasiosos, banales, no realistas, que exageran las posibilidades reales de ganancias.

Tambi茅n se considera preocupante que se apueste por el regalo de bonos gratuitos o de descuentos, para 鈥渆nganchar鈥 en las primeras experiencias con el juego y, sobre todo, que muestre mensajes y situaciones que pretenden actuar como reforzador social y de identidad, asociado al juego: puedes ser especial si ganas, aunque no lo seas de otra manera.

En cuanto a la regulaci贸n existente, los y las j贸venes de 18 a 24 a帽os la consideran suficiente, pero tambi茅n confiesan que es muy f谩cil no respetarla. Hacen una especial menci贸n a la facilidad de acceso que encuentran los menores en las salas de juego.